
¿Por qué hoy la experiencia del cliente es tan relevante para las empresas lideradas por mujeres?
Porque muchas mujeres lideran negocios con un fuerte componente humano. Entienden que detrás de cada venta o servicio hay una persona con necesidades reales. La experiencia del cliente no es solo un “plus”, es una ventaja competitiva. Escuchar, anticiparse y acompañar al cliente genera confianza, fideliza y permite crecer de forma sostenible. Hoy, más que nunca, las empresas que ponen a las personas al centro son las que marcan la diferencia.
¿Cómo se puede humanizar la digitalización en un negocio, especialmente en empresas más pequeñas?
Humanizar la digitalización no requiere grandes inversiones. Se trata de usar la tecnología para estar más cerca, no más lejos. Por ejemplo, automatizar respuestas frecuentes en WhatsApp, usar encuestas simples para conocer la opinión de los clientes o tener una base de datos que permita personalizar mensajes. Lo importante es que cada interacción, aunque sea digital, se sienta cercana, útil y empática.
¿Qué consejo le darías a una mujer que quiere mejorar la experiencia de sus clientes pero no sabe por dónde empezar?
Que empiece por escuchar. Preguntar a sus clientas qué valoran, qué les gustaría mejorar, qué las hizo elegir su marca. A veces, una conversación honesta vale más que cualquier estudio de mercado. Luego, con esa información, puede hacer pequeños cambios que generen un gran impacto: simplificar un proceso, mejorar un canal de atención o personalizar una oferta.